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R.E.M Leave
Porque somos nietos de los riffs, hijos de los pregrabados, primos de los samplers, yernos de la distorsión y padres de las letras autodestructivas, pero sobre todo, amantes de los principios contundentes.
Recomiendo un volumen no inferior a 20 para escuchar esta canción.
It's under, under, under my feet
The scene spread out there before me
Better I go where the land touches the sea
There is my trust in what I believe

The Wedding Present . Dont Touch That Dial
Qué verano más extraño.
La vida es así.
No hay mal que por bien no venga.
Yo bien, ¿Y tú?
No te preocupes.
Qué se le va a hacer.
Ya aprenderás.
Qué sueño tengo.
Lo vas a romper.
Eres un crack.
Hasta luego.
Hasta los cojones de frases hechas
No hay otra como Beth Gibbons, no la hay.
¿Dónde cojones estás?, ¿Qué coño andas haciendo?

¿Pero qué paso ayer?
Resulta que ayer Bergman y Antonioni perdieron sus respectivas partidas de Ajedrez. Es una coincidencia tan asombrosa como macabra, imagínense que dentro de veinte años pierden la vida Spielberg y Coppola el mismo día, espectacular noticia para los lectores de FOTOGRAMAS, esos que presumen de cinéfilos y en realidad lo que les gusta son las películas, no el cine, quizás por este motivo no mucha gente lamentará esta gran pérdida, acaso un par de marisabidillos cargantes de esos que frecuentan los cineforums universitarios.
En todo caso haber visto películas como El desierto Rojo, El Séptimo Sello, Blow Up o Fresas Salvajes sin aburrirse, son más que suficientes como para presumir de cinéfilo y arrancarle la complicidad empalagosa a los nostálgicos de la Cinemateque francesa o los cines sin palomitas.Por poner un ejemplo, el perturbado de Lynch no podría haber recreado la atmósfera cargantota de Cabeza Borradora sin visionarse previamente los cinco primeros minutos del Desierto Rojo de Antonioni, el barroco purista de Garci tiene Fanny y Alexander tatuado en el ojo del culo y cada vez que rueda una escena de interiores intenta sin demasiado éxito parecerse al sueco, pobrecillo.
Pero bueno, repito, una coincidencia tan asombrosa como macabra.
Descansen en paz.